Cómo ayudar a un drogadicto: Consejos y pasos fáciles para ayudarle

Cómo ayudar a un drogadicto: Consejos y pasos fáciles para ayudarle
Cómo ayudar a un drogadicto: Consejos y pasos fáciles para ayudarle

Los excesos y sustancias nocivas a la salud siempre han existido en la sociedad, pero hoy no sólo existen, sino que se están convirtiendo en el eje sobre el cuál gira la vida de las nuevas generaciones.

En la actualidad las drogas, el alcohol y excesos son requisito básico de garantía de una buena fiesta. Los jóvenes están perdiendo el sentido de la sana convivencia, del deporte, de los buenos hábitos de lectura, de asistir a eventos culturales, y están cambiando todo por un mundo en el que vivir a la velocidad de la luz acompañado de emociones fuertes se está volviendo su patrón y motivo de vida.

A continuación hablaremos de cómo ayudar a un drogadicto principalmente de cómo abordar el tema y ayudar a alguien que está cayendo en este precipicio de terror, ya sea un hijo, hermano, primo, novio, o amigo.

Dificultad:
Fácil

Instrucciones

  1. 1
    El adicto es quién debe solicitar la ayuda primero.
    Nunca se trate de forzar a dejar un vicio del cuál no está convencido en hacerlo la persona. Como bien se dice no se puede ayudar a nadie quién no quiere ser ayudado. Lo único que resta es esperar a que la persona esté decidida a dar un cambio en su vida, mientras lo único que se puede hacer es darle consejos o sugerencias de lo que las drogas causan y destruyen en su salud física y social.
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    Acudir a un centro de Atención a Alcohólicos, Drogadictos y Neuróticos.
    Saber llevar a una persona fuera del mundo de las drogas y vicios es difícil y más cuándo se intenta solo. Por eso una excelente idea es acudir a una Centro de AA (Alcohólicos Anónimos), denominados cuarto y quinto paso, ahí el adicto entra en contacto con personas que pasaron o están pasando por la misma situación. Lo interesante de estos lugares es como la misma experiencia de ex-adictos conmueve y hace tomar conciencia en los adictos.
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    Recomendarle cortar de tajo malas relaciones.
    Es difícil dejar el vicio, pues bien para eso siempre habrá algún supuesto amigo que esté dispuesto a influenciarlo y hasta pagarle el vicio. Es crucial identificar las personas que realmente pueden llevar a una persona por un buen camino, que aportan cosas positivas a la vida y que realmente se preocupan por la persona. Depurar el círculo de amistades de personas es indispensable, pues mientras más se conviva con personas inadecuadas más difícil resulta dejar las drogas.
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    Evitar dejar al afectado a solas.
    La soledad es para muchos un placer, pues disfrutan de momentos en paz consigo mismos; pero por el contrario hay personas que le temen a la soledad que es lo que sucede con las personas que consumen drogas. Por tanto es de suma importancia que el adicto se quede el menor tiempo posible solo mientras está en proceso de recuperación, pues al sentirse ocioso sentirá la necesidad de consumo.
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    No juzgar, sino entender.
    El ser drogadicto es una enfermedad más, por tanto hay que entenderlo como tal. Si al enterarnos que un conocido es adicto lo juzgamos, nos mostramos enojados o hasta agresivos con él, lo único que provocamos es su ira y rebeldía en un mayor consumo. Al saber que un persona es adicto lo que debemos hacer es estar abiertos, tratar de entender que factores lo llevaron a eso, que factores están afectando tan intensamente sus emociones que lo hicieron seguir ese camino. Es preferible que si queremos ayudar a alguien éste tenga nuestra confianza, que por el contrario nos tema y desconfíe de nosotros.
  6. 6
    Propiciar que la persona adicta realice más actividades que mantengan su mente ocupada.
    Una principal causa del consumo es la holgazanería y ociosidad de las personas. Por tanto hay que buscar que los adictos empiecen a realizar más actividades culturales, recreativas, deportivas, que favorezcan su condición física y mental y sobretodo que los haga mantener una ritmo de vida ocupado que no de cabida a tiempos de ociosidad o de consumo de sustancias.
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    Acercarlo a alguna creencia religiosa o espiritual.
    Es fundamental que el ser humano tenga un ser superior en sus vidas, ya sea Alá, Mahoma, Jahvé, Dios, Buda o cualquier otro ser supremo. Esto favorece a que sigan una filosofía de vida, que se rigan por ciertos principios y valores y que encuentren el sentido de respetar el cuerpo. Pues bien la naturaleza o Dios, nos ha dotado de un cuerpo que es un templo sagrado y que debemos de respetar, pues sólo es prestado como medio.

Consejos & Adevertencias

  • Siempre es recomendable acudir a un centro de ayuda especializado o recurrir al consejo de un profesional.